Un punto de inflexión para los derechos de las personas con discapacidad en Europa

3 de diciembre de 2020

En el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el Intergrupo sobre Discapacidad del Parlamento Europeo quiere rendir un merecido homenaje a los millones de personas con discapacidad que han sufrido las consecuencias más devastadoras de la pandemia COVID-19.

Nuestros corazones están con las familias y los amigos de las personas con discapacidad que han fallecido, las que viven en instituciones residenciales, las que no recibieron atención sanitaria cuando la necesitaron, las que se vieron privadas de su red de apoyo, las que no tuvieron otra alternativa para seguir trabajando o estudiando, las que sufrieron violencia y pobreza y las que, todavía hoy, se encuentran aisladas.

Durante siglos, las personas con discapacidad han sido segregadas, humilladas, discriminadas, y sólo en los últimos años se han empezado a reconocer sus derechos. Sin embargo, la pandemia ha sido un duro recordatorio de lo lejos que estamos de realizar los principios de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

En este año tan dramático, la Unión Europea tiene la posibilidad de cambiar esta situación. Se está negociando el próximo presupuesto de la UE, y la Comisión Europea está preparando una nueva Estrategia para ampliar los Derechos de las personas con discapacidad en la próxima década. Por lo tanto, en este punto de inflexión para nuestra Unión, el Intergrupo de Discapacidad quiere llamar al Parlamento Europeo, los Estados Miembros y el Consejo, y la Comisión Europea a tomar una posición firme por los derechos de 100 millones de personas con discapacidad.

El dinero de la Unión Europea que se ha puesto a disposición para la recuperación de la pandemia de COVID-19 debe centrarse firmemente en sacar a las personas con discapacidad de la pobreza y la exclusión social. Por consiguiente, los fondos de la UE deben invertirse en garantizar la no discriminación y la igualdad de oportunidades, un mercado laboral abierto e inclusivo, la educación inclusiva, la accesibilidad, la libertad de circulación y la transición de la atención institucional en entornos cerrados a la vida independiente en la comunidad. Las políticas sanitarias y su financiación nunca han sido tan críticas, y todos los países de la UE deben garantizar que las personas con discapacidad tengan igual acceso a la información sobre salud pública y al tratamiento. Las personas con discapacidad, junto con sus redes de apoyo, deben ser consideradas como grupo prioritario en las estrategias de vacunación.

La próxima Estrategia debe guiarnos a todos en la protección y garantía de los derechos de las personas con discapacidad en todos los aspectos de la vida. La Unión Europea necesita un conjunto de iniciativas sólidas y ambiciosas con objetivos y plazos claros. Para que esto sea una realidad, deben establecerse mecanismos eficaces de gobernanza y supervisión con los recursos humanos y financieros necesarios. A este respecto, es de suma importancia la coordinación entre las diferentes instituciones de la UE a través de los centros de coordinación de la CDPD.

El Intergrupo de Discapacidad del Parlamento Europeo recuerda la resolución del Parlamento sobre la Estrategia de Discapacidad posterior a 2020, y seguirá activo y vigilante para garantizar que la labor de esta cámara refleje los intereses y necesidades de las personas con discapacidad. Seguiremos haciéndolo en colaboración con las organizaciones de discapacitados de toda Europa, y nos aseguraremos de que nadie en las instituciones de la UE vuelva a desatender a las personas con discapacidad.

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  • Alejando Moledo